Es rutinario que en el puesto de trabajo se presenten muchas situaciones que inciden en el comportamiento de las personas. Por ejemplo: agendaron una reunión de último minuto, un informe urgente para redactar antes de mediodía, alguien descubrió un error en la base de datos, hay que buscar una firma; todo esto al mismo tiempo. Adicionalmente, están las preocupaciones que se suscitan por fuera de la oficina: familia, estudios, relaciones personales… Llega el punto donde es imposible no preguntarse «¿Quién me puede ayudar?».

Pensando en responder a esta pregunta, la Dirección de Extensión Académica –desde la modalidad de Educación Continua– generó en el mes de junio espacios dedicados a las personas que prestan los servicios al Tecnológico de Antioquia I.U, para ayudar en la consecución de herramientas útiles que permitan, no solo el crecimiento personal, sino al manejo de las emociones. Acciones que conlleven a un cambio en la forma como se percibe el trabajo y la relación con los otros, así como a la eficiencia en las labores que realiza, sin perjuicio del propio bienestar. Esto, de la mano de un experto en programación neurolingüística y con amplia experiencia en el manejo de grupos de trabajo, a través del curso “Yo domino las emociones”.

El alcance de este evento se centró en comprender que la educación emocional es un proceso permanente que busca potencializar el desarrollo del ser humano desde una perspectiva holística, donde cobra un sentido fundamental el desarrollo de las emociones, pretendiendo construir competencias básicas para desenvolverse con éxito en la vida. El propósito no fue otro que propender por el desarrollo de las competencias emocionales que contribuyan a afrontar los retos de la vida y, como consecuencia, aportar mayor bienestar personal y social, fortaleciendo los equipos de trabajo para el cumplimiento de metas y objetivos.

Este ejercicio contó con la participación 85 de colaboradores del Tecnológico de Antioquia I.U. El experto a cargo fue Jorge Duque, coach con más de 20 años de experiencia transformando vidas y entrenando a equipos de alto desempeño. La recepción positiva se reflejó desde el primer evento, con el voz a voz que los asistentes replicaron entre sus equipos de trabajo para invitaros a las siguientes jornadas. «Un espacio muy valioso para hacer una pausa y crecer desde el interior», fue el concepto colectivo que dejó esta cátedra en la comunidad.

El invitado enfocó sus charlas en la aceptación de las emociones como procesos químicos inherentes al individuo, que pueden ser controlados y enrutados con el uso de las herramientas adecuadas. Durante estos espacios los participantes tuvieron libertad para preguntar y compartir experiencias personales sobre los temas y anclas que les ha impedido obtener un desarrollo emocional pleno. Al tratarse de equipos que no suelen interactuar entre ellos en el ámbito laboral, parte de las sesiones tuvieron como propósito reconocer al otro como una persona valiosa dentro y fuera del sistema laboral, cuya inteligencia emocional debe ser una prioridad.

Duque también presentó su matriz de emociones, dividida en tres: miedo, ira y tristeza; exponiendo las causas de cada una, así como tips para procesarlas y transformarlas, a fin de evitar una adicción a ellas. La terapia respiratoria también ocupó un papel fundamental en los encuentros; acompañada de meditación, percusión terapéutica y canto.

Las sesiones sobre el manejo de las emociones hicieron parte de la Cátedra Abierta, proyecto que ya cumple cuatro meses consecutivos de ejecución, en el marco del cual se han brindado cursos de corta duración en temas de interés, con el apoyo de expertos que visitaron el campus universitario. Esto como parte de la campaña Tu Voz Cuenta, creada por la Dirección de Extensión para fortalecer el dialogo y el intercambio de ideas con la comunidad interna y externa de la Institución Universitaria.


TdeA takes care of its employees’s emotional well-being

 

It is common knowledge that there are several circumstances at work that influence people's conduct. For instance, a last-minute meeting was arranged, a report was due by noon, a database issue was found, and a signature search was required, all at the same time. In addition, there are concerns that develop outside of work, such as family, studies, and interpersonal connections. When a certain point is reached, it becomes hard to avoid thinking "Who can assist me?”

In order to help in the achievement of practical tools that allow not only personal growth but also management of emotions, the Direction of Academic Extension, from the Continuing Education modality, created spaces dedicated to the individuals who provide services to the Tecnológico de Antioquia I.U. in June. Actions that, without compromising their own wellbeing, influence how work is seen, how people relate to one another, and how efficiently work is completed. This comes from the "Yo domino las emociones” course ("I control Emotions"), which was developed by a neurolinguistic programming expert with extensive experience managing work groups.

This event's focus was on fostering an understanding that emotional education is a continuous process that aims to advance human development on a holistic level, where the development of emotions assumes a fundamental significance and aims to foster the foundational skills needed to succeed in life. The goal was to improve work teams so they could accomplish their goals and objectives while also fostering the development of emotional competences that help people deal with life's obstacles and, as a result, contribute to increased personal and societal welfare.

85 employees from the Tecnológico de Antioquia I.U. participated in this activity. Jorge Duque, a coach with more than 20 years of expertise in high performance teams and life transformation, was the expert in charge. The initial event had a great response, and attendees repeated it inside their workplaces to invite others to the subsequent days. The overall impression that this presentation left on the audience was that of "a very valuable space to pause and grow from within."

The speaker's remarks were primarily about accepting emotions as inborn chemical processes that can be managed and directed with correct techniques. Participants could share their own stories and ask questions regarding the problems and obstacles that have kept them from reaching their full emotional potential in these activities. Since these were teams that did not frequently contact at work, a goal of some of the sessions was to acknowledge each other as valued individuals both within and outside of the office, whose emotional intelligence should be given importance.

Along with uncovering the reasons of each emotion's three subtypes—fear, anger, and sadness—Duque also provided advice on how to manage and alter these feelings to prevent developing an addiction to them. Meditation, therapeutic percussion, singing, and breathing therapy were also important components of the gatherings.

The workshops on emotion management were a component of the Cátedra Abierta, a project that has been going on for four months straight and is part of which short courses have been provided on interesting subjects with the assistance of professionals who have come to the university campus. This is a section of the Tu Voz Cuenta campaign, which was developed by the Extension Department to improve communication and idea-sharing with the university institution's internal and external community.